No es ningún secreto que muchas personas enfrentan desafíos de movilidad a medida que envejecen, y las caídas son una fuente importante de lesiones en las personas mayores. Lo menos obvio es que las caídas también se relacionan con un mayor riesgo de accidentes de vehículos en adultos mayores — porque las mismas limitaciones que causan caídas también pueden dificultar la conducción.
Cómo se Relacionan las Caídas con un Accidente
Las caídas a menudo causan lesiones — fracturas de pierna o muñeca — que limitan la movilidad. También crean un mayor miedo a caerse, lo que lleva a menos actividad física y más tratamiento médico. El resultado es una condición más frágil, discapacidad, y peores habilidades de conducción por tiempos de reacción más lentos, lo que aumenta la probabilidad de un accidente y facturas médicas crecientes.
Otros factores relacionados con la edad también afectan la conducción, porque involucran habilidades motoras y funciones sensoriales similares:
- Tres cuartas partes de los conductores de 65 años o más toman uno o más medicamentos, pero las encuestas muestran que menos de un tercio entiende que puede afectar su capacidad para conducir.
- Hasta el 80% de las personas en sus 70 años tienen rango de movimiento limitado y dolor crónico por afecciones artríticas. Cuando girar el volante o frenar se vuelve doloroso, los tiempos de reacción se hacen más lentos.
Consejos para Reducir el Riesgo
Los medicamentos y la artritis pueden ser difíciles de cambiar, pero el riesgo de caídas puede reducirse mejorando los problemas de salud detrás de ellas:
- El mal equilibrio y la debilidad en la parte inferior del cuerpo pueden mejorarse con un programa de ejercicio adecuado.
- Otras causas de caídas — mareos, problemas de visión, efectos secundarios de medicamentos — pueden discutirse con un médico para encontrar una solución.
- A muchos conductores mayores les cuesta admitir cuándo es momento de dejar de conducir; puede ser más fácil escucharlo de un profesional médico, así que una visita al médico de familia puede ayudar.
Hay medidas que puede tomar para ayudar a un ser querido a seguir siendo un conductor seguro a medida que envejece — pero lo mejor es reconocer cuándo algunos factores están fuera de su control. Decidir dejar de conducir no es fácil y conlleva desafíos reales de orgullo, pero a veces todos están más seguros por ello.
