Todos conocemos esa sensación — maletas listas, protector solar puesto, la nevera cargada: el comienzo perfecto de un relajante fin de semana festivo. Pero la alegría y las festividades de las vacaciones a menudo traen consigo un mayor riesgo de accidentes. Entre el clima estacional como el hielo negro, las fiestas que ponen a conductores ebrios en la carretera, y el gran volumen de viajeros, no sorprende que veamos un aumento en las reclamaciones por lesiones personales alrededor de las vacaciones.
Accidentes en Viviendas de Alquiler Vacacional
A veces, a pesar de su propia planificación cuidadosa, ocurren accidentes porque alguien más fue descuidado. Durante las vacaciones vemos un aumento en las reclamaciones causadas por propiedades de alquiler mal mantenidas — un interruptor eléctrico defectuoso, peligros ocultos, una pasarela o escaleras innecesariamente resbaladizas, incluso cubiertas que se derrumban. Estas propiedades a menudo permanecen desatendidas la mayor parte del año. Haga su debida diligencia: lea las reseñas en línea y estudie las fotos del anuncio para detectar posibles áreas problemáticas. Hacerlo de antemano — y de nuevo al llegar — no solo reduce su riesgo de sufrir una lesión, sino que también le proporciona documentación en caso de que una reclamación resulte necesaria.
Resbalones y Caídas de Vacaciones
Cada año, los accidentes por resbalones y caídas causan decenas de miles de lesiones, así que vale la pena prepararse para el entorno que va a visitar. ¿Se dirige a un lugar con un clima más húmedo? Lleve zapatos antideslizantes. Si el propietario de la vivienda o el hotel no la mantuvo adecuadamente — pasarelas irregulares o resbaladizas, cableado defectuoso, concreto agrietado o astillado — y usted resulta lesionado como consecuencia, puede tener un caso. Si llega a caerse, recuerde fotografiar el peligro que causó sus lesiones para poder mostrárselo a su abogado de lesiones personales.
El Estrés de las Vacaciones al Volante
El descanso y la relajación pueden hacer que las personas bajen un poco la guardia en cuanto a la seguridad — pero a menudo ocurre lo contrario también. Entre planificar, pagar y finalmente realizar el viaje, muchas personas se sienten agotadas (“¡necesitamos unas vacaciones de nuestras vacaciones!”). Ese estrés adicional — financiero, familiar o de otro tipo — afecta la forma en que las personas conducen. Los conductores estresados comparten la carretera con usted, y el estrés nubla el juicio e invita a la negligencia. Mantenerse alerta y practicar una conducción defensiva es el primer paso para evitar un accidente.
