Una lesión catastrófica exige una perspectiva de por vida, y un abogado que la adopte.
«Catastrófica» no es un término de marketing, es una categoría legal y médica. Describe lesiones tan graves que alteran permanentemente la capacidad de trabajar, moverse, pensar o vivir de forma independiente: lesiones cerebrales traumáticas, lesiones medulares y parálisis, amputaciones, quemaduras graves, fracturas múltiples y desfiguración. Las facturas médicas no terminan cuando el hospital le da el alta. Le acompañan el resto de su vida.
Las compañías de seguros entienden esto mejor que nadie, por lo que se apresuran a cerrar estos expedientes a bajo coste, antes de que se calcule el verdadero coste de una vida de cirugías, prótesis, terapia, adaptación del hogar y pérdida de capacidad de ingresos. Morrison & Hughes trabaja de otra manera. Contratamos a planificadores de atención vitalicia, médicos tratantes, expertos vocacionales y economistas forenses para establecer una cifra defendible y con descuento futuro sobre lo que realmente costará su lesión, y preparamos cada caso como si fuera a ser decidido por un jurado de Georgia.
Cuéntanos qué pasó

